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ÚLTIMO DÍA DE NOVENA
(NOVENO)

preparatoria a la fiesta de Nuestra Señora de la Regla de San Agustín 

Para iniciar el rito se hace la señal de la cruz y se reza el acto de contricción

ORACIÓN PREPARATORIA


     Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección, implorando tu auxilio y reclamando tu socorro, haya sido desamparado de ti.  Animado con esta confianza, a Ti también acudo, ¡Oh Virgen, Madre de las vírgenes! y, aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante tu presencia soberana.  ¡Oh Madre de Dios!, no deseches mis humildes súplicas; antes bien, escúchalas y acógelas favorablemente. Amén.

ORACIóN PARA  TODOS LOS DIAS 


     Virgen de Regla y Norma de vida, Inmaculada llena de gracia, bondad y ternura en abundancia, me rindo a tu maternal acogida. Lirio y Madre de humanidad,  Faro radiante y singular protectora, de mis aflicciones conocedora,  tu misericordia llama a mi ruindad. María buena, dócil y cariñosa, dame la dicha de tenerte por Madre hijo del Eterno Dios y Padre, digno de tu intercesión poderosa. Oh Sierva de la Bienventuranza, dame al Dios hermano, quiero ser cristiano de tu mano, y caminar a tu semejanza. AMÉN.

ORACIóN PARTICULAR


     

     Reina y Madre nuestra de Regla, Tú, Santísima Virgen, no abandonas al cristiano,  le asistes en la pelea y luchas con él hasta otorgarle el triunfo.  En las páginas de la Historia Eclesiástica y en las de la imagen de Regla, abundan episodios gloriosos donde manifiestas tu celestial protección a favor del pueblo cristiano. Continúa, Madre nuestra, prestándonos tu auxilio y socorro. Tú eres nuestro refugio y fortaleza,  y si no nos acoges y estás con nosotros,  a nadie podemos temer.  Auxílianos, socórrenos, asístenos,  sostén nuestra flaqueza,  danos valor para luchar contra todos nuestros enemigos,  y a mí otórgame todas las gracias y favores que lo he pedido durante estos nueve días, para que peleando con valor las batallas del Señor, pueda ser llevado algún día al cielo.  

Así sea.  

CONSIDERACIÓN / REFLEXIÓN DEL DÍA


     Contemplamos hoy a María como Regla y Norma de nuestra vida. Cuenta la leyenda que la imagen de la Virgen llegó a Chipiona tras un naufragio. No sabemos qué parte de verdad hay en todo ello. Lo que sí es cierto es que en los naufragios de nuestra vida no hay mejor puerto que abrazarse al amparo de nuestra Madre María; en la oscuridad que nuestros problemas y tribulaciones nos reportan no hay faro más luminoso que la propia vida y testimonio de nuestra Madre María; que en el devenir de la vida encontramos muchos peligros y no hay protección más poderosa que ponernos frente a María para que Ella nos entregue a  su Hijo Jesucristo. Por todos estos motivos y por muchos más reconocemos a María como Regla y Norma de nuestra vida. Si buscamos en las tradiciones de la vida consagrada encontramos que la Regla es el texto donde se inspira un modo de vida peculiar que subraya algunos aspectos del Evangelio. Para el cristiano María se convierte no solo en ejemplo sino en Regla y Norma. Caminando, actuando, viviendo y amando como lo hizo María sabemos que llegamos al Puerto seguro de nuestra salvación que es Nuestro Señor Jesucristo. En la advocación de la Santísima Virgen de Regla se unen, de 

manera prodigiosa, los rasgos comunes de la espiritualidad agustiniana y franciscana, órdenes que han vivido durante siglos bajo las plantas de nuestra Señora. Por tanto, ponerse a los pies de la Virgen de Regla nos invita a vivir el Evangelio desde la pobreza de nuestra realidad, ser hermanos sencillos que  testimonien el Evangelio de Jesucristo, abrirse a la voluntad de lo que Dios quiera… como nuestra Madre María. 


GOZOS A n. S. DE REGLA


L. Faro radiante, Virgen de Regla, danos tu protección. 


T. Faro radiante, Virgen de Regla, danos tu protección. 


L.  Estrella de los mares, Luz y guía en mi camino, 

Faro ardiente del mar, Nardo de purísimo olor. 


T. Faro radiante, Virgen de Regla, danos tu protección. 


L.  Regla y Norma de nuestra vida, Señora Marinera. 

Madre Amorosa del Padre, Don de sus dones espléndida. 


T. Faro radiante, Virgen de Regla, danos tu protección. 


L.  Hermosísima Rosa chipionera, Madre de los franciscanos, 

Torrente de gozo y alegría, Entrega que a Dios agrada. 


T. Faro radiante, Virgen de Regla, danos tu protección. 


L. Plenitud de toda gracia y de todos los bienes. 

Palacio suyo, Tabernáculo suyo, Madre del Señor. 


T. Faro radiante, Virgen de Regla, danos tu protección. 


L. Lirio de hermoso olor y Madre Purísima, 

Escala por donde Dios a su hijo envió. 


T. Faro radiante, Virgen de Regla, danos tu protección. 


EJEMPLO  


     

     El año 1340, en vísperas de la fiesta de la Asunción, siete galeras de piratas berberiscos se acercaron a la costa. Protegido por la oscuridad de la noche, el capitán desembarcó, con la idea de saquear el santuario, que aquella noche estaba lleno de fieles por ser la fiesta principal. En el interior del templo resonaban los cantos que los fieles dirigían con fervor a su patrona.  Los corsarios buscaron puertas para forzarlas, pero no hallaron ninguna porque la Virgen ocultaba todas las puertas a los ojos de los piratas. Entonces ensayaron una segunda táctica: sacaron las escalas y las aplicaron a la muralla; los piratas escalaron la muralla, y al llegar a lo más alto encontraron a la Virgen defendiendo su santuario.  Aterrados los piratas huyeron a sus galeras y zarparon en dirección a alta mar. Estaba amaneciendo. El pueblo, al salir del santuario, pudo ver la flotilla berberisca que huía precipitadamente. Ignoraban lo ocurrido. Pero no tardaron en saber lo sucedido. Mientras contemplaban la flota en huida, oyeron una voz lastimera que procedía del pozo que había a la entrada del santuario. Acudieron y encontraron a uno de los berberiscos que gritaba con fuerza porque se ahogaba. Le rescataron. Y cuando recuperó el aliento, é1 mismo relató, lo sucedido. Los fieles dieron gracias a su protectora. Conmovido, aquel hombre que era musulmán, pidió el bautismo. Tras un periodo de catequesis, se bautizó y se le impuso el nombre de Juan de Regla. Este hombre se entregó de por vida al servicio del santuario y contó a más de una generación la defensa que la Virgen de Regla había hecho de su santuario y de sus devotos.  



 Pedimos el favor que deseemos alcanzar en esta novena por intercesión de María Santísima de Regla. 




Padre nuestro

 Ave María 

Gloria  

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DIAS


     Santa Madre de Dios,  patrona y abogada nuestra,  que desde tu Santuario de Regla  velas constantemente por tus hijos como Madre cariñosa y atiendes solícita al socorro   de todas las necesidades. Muéstrame nuevamente a tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, Luz y guía en el mar de la vida.  Escucha, Nardo Purísimo, mi oración, sabes bien lo necesitado que estoy  y cuánta es la confianza y necesidad que tengo en tu protección poderosa.  Auxíliame, por tanto, en mi petición,  sin tener en cuenta mis pecados.  Concédeme, Virgen de Regla,  lo que con fe te pido de corazón,  para mejor poderte servir en adelante,  honrarte, venerarte, darte gloria  y manifestar tu bondad y misericordia.  Así sea.  

¡Viva la virgen de regla!