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QUINTO DÍA DE NOVENA

preparatoria a la fiesta de Nuestra Señora de la Regla de San Agustín 

Para iniciar el rito se hace la señal de la cruz y se reza el acto de contricción

ORACIÓN PREPARATORIA


     Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección, implorando tu auxilio y reclamando tu socorro, haya sido desamparado de ti.  Animado con esta confianza, a Ti también acudo, ¡Oh Virgen, Madre de las vírgenes! y, aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante tu presencia soberana.  ¡Oh Madre de Dios!, no deseches mis humildes súplicas; antes bien, escúchalas y acógelas favorablemente. Amén.

ORACIóN PARA  TODOS LOS DIAS 


     Virgen de Regla y Norma de vida, Inmaculada llena de gracia, bondad y ternura en abundancia, me rindo a tu maternal acogida. Lirio y Madre de humanidad,  Faro radiante y singular protectora, de mis aflicciones conocedora,  tu misericordia llama a mi ruindad. María buena, dócil y cariñosa, dame la dicha de tenerte por Madre hijo del Eterno Dios y Padre, digno de tu intercesión poderosa. Oh Sierva de la Bienventuranza, dame al Dios hermano, quiero ser cristiano de tu mano, y caminar a tu semejanza. AMÉN.

ORACIóN PARTICULAR


     

     ¡Madre y Señora nuestra, Santísima Virgen de Regla! Dios te constituyó dispensadora de toda gracia, mediadora entre el cielo y la tierra, escala segura por la cual podemos subir, como por peldaños, al trono del Altísimo. Por esta razón te considera el cristiano como remedio de todo mal. Tú misma nos lo aseguras por boca de la Iglesia al decirnos que tienes en tu poder las riquezas y la gloria, la abundancia, y el tesoro de todo bien y solo esperas una pequeña insinuación nuestra para despacharla en nuestro favor. Aquí me tienes, postrado a tus plantas, implorando el remedio de los males que me acucian. Auxíliame en mi aflicción, otórgame benigna la gracia, libra mi alma de todos los males, y concédeme la gracia especial que te pido en esta novena. Que pueda cantar con ellos tus misericordias en la tierra, y merezca algún día alabar a Dios por toda la eternidad en la gloria del cielo. Así sea.

CONSIDERACIÓN / REFLEXIÓN DEL DÍA


     Consideramos a María en este día como la Nueva Eva. El concilio Vaticano II, comentando el episodio de la Anunciación, subraya de modo especial el valor del consentimiento de María a las palabras del ángel.  Al pronunciar su "Sí" total al proyecto divino, María es plenamente libre ante Dios. Al mismo tiempo, se siente personalmente responsable ante la humanidad, cuyo futuro está vinculado a su respuesta. Dios pone el destino de todos en las manos de una joven.  El Catecismo de la Iglesia católica afirma que "La Virgen María colaboró por su fe y obediencia libres a la salvación de los hombres. Ella pronunció “su hágase ocupando el lugar de toda la naturaleza humana". Por su obediencia, ella se convirtió en la Nueva Eva, madre de los vivientes". La espiritualidad franciscana, siguiendo el sentir eclesial, ve en María la posibilidad que tenemos de salvación si seguimos su forma de actuar respecto a Dios. María nos enseña en la vida concreta a renunciar al pecado y a mostrarnos disponibles y abiertos al proyecto de vida que Dios nos propone.  Venerar la imagen de la Stma. Virgen de Regla no es otra cosa que decir, junta a ella y como ella, que queremos ser de Dios y queremos que nuestra vida se conviertan cada día más a la voluntad del Señor.  


GOZOS A n. S. DE REGLA


L. Faro radiante, Virgen de Regla, danos tu protección.

 

T. Faro radiante, Virgen de Regla, danos tu protección. 


L.  Llama de amor que nos trae la presencia divina, 

mujer llena de toda gracia a lo largo de tu vida. 


T. Faro radiante, Virgen de Regla, danos tu protección. 


L.  Madre fecunda de libertad y gracia ante Dios, 

maestra en la vida oculta del hogar de Nazaret. 


T. Faro radiante, Virgen de Regla, danos tu protección. 


L.  Creyente del “hágase” en todos los momentos, 

escala abierta de encuentro con nuestro Dios. 


T. Faro radiante, Virgen de Regla, danos tu protección. 


L. Madre hecha nueva Iglesia, Icono de la gracia, 

modelo de entrega a Dios que anuncia el Evangelio. 


T. Faro radiante, Virgen de Regla, danos tu protección. 


L. Señora llena de ternura en su corazón inmaculado, 

purísima propagadora de la gracia a raudales. 


T. Faro radiante, Virgen de Regla, danos tu protección. 

EJEMPLO  


     

     En 1584 había en El Puerto de Santa María un hombre que, por un inesperado accidente perdió la vista y el habla, quedándole la boca torcida. El defecto era tal que no podía hablar y por señas pedía a sus parientes le llevasen al santuario de Nuestra Señora de Regla.  Accedió a ello el que le cuidaba y, montándolo sobre un caballo, se pusieron en camino hacia Regla. Antes de llegar, como entendiese el paciente, por el compañero, que ya estaba cerca del monasterio y junto a la Cruz del campo, que allí se alzaba, suplicó que le bajase del caballo para postrarse de rodillas.  Rezó allí un buen rato con lágrimas y suspiros, e instantáneamente consiguió la vista. Por su pie siguió al santuario sin necesidad de ayuda del compañero, y ya en presencia de la Santísima Virgen, recibió un nuevo prodigio, ya que la boca torcida volvió a su anterior estado y recuperó el habla.  Dadas las gracias a María volvió a El Puerto, sano y contento, con admiración de los que conocieron el doble prodigio obrado por la Madre de Dios. 



 Pedimos el favor que deseemos alcanzar en esta novena por intercesión de María Santísima de Regla. 




Padre nuestro

 Ave María 

Gloria  

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DIAS


     Santa Madre de Dios,  patrona y abogada nuestra,  que desde tu Santuario de Regla  velas constantemente por tus hijos como Madre cariñosa y atiendes solícita al socorro   de todas las necesidades. Muéstrame nuevamente a tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, Luz y guía en el mar de la vida.  Escucha, Nardo Purísimo, mi oración, sabes bien lo necesitado que estoy  y cuánta es la confianza y necesidad que tengo en tu protección poderosa.  Auxíliame, por tanto, en mi petición,  sin tener en cuenta mis pecados.  Concédeme, Virgen de Regla,  lo que con fe te pido de corazón,  para mejor poderte servir en adelante,  honrarte, venerarte, darte gloria  y manifestar tu bondad y misericordia.  Así sea.  

¡Viva la virgen de regla!